miércoles, 3 de febrero de 2010

Domingo de Ramos


Con el domingo de Ramos termina la Cuaresma y comienza La Semana Santa que comprende la profecía del triunfo Pascual de Cristo y el anuncio de su Pasión.
La entrada del Señor Jesús en Jerusalén, se debe conmemorar con una procesión y debe tener lugar antes de la misa solemne. Los fieles que participan en esta procesión deben llevar ramas de palmas bendecidas antes de la procesión y entonar cantos apropiados a Cristo Rey. Los sacerdotes y los ministros llevando también ramos, deben preceder en el orden de la procesión al pueblo.


Otro elemento muy importante del Domingo de Ramos es la proclamación de la Pasión. La Pasión debe ser proclamada por diáconos o presbíteros o, en su defecto por lectores, en cuyo caso la parte correspondiente a Cristo se reserva al sacerdote. Para la proclamación de la Pasión no se lleva ni luces, ni incienso, ni se hace al principio saludo al pueblo, ni se signa el libro. Tan solo los diáconos piden la bendición al sacerdote.

La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado Pascua Florida, el triunfo de la resurrección. Mientras que la lectura de la Pasión nos invita entrar concientemente en La Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.

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